El mercado spot de contenedores entró en una fase de presión sostenida: las tarifas desde Asia hacia ambas costas de Sudamérica tocaron su nivel más alto en casi dos años y las navieras ya cargaron recargos de temporada alta en el calendario de las próximas semanas.
Un mercado spot que no afloja
El índice de carga contenerizada de Shanghai (SCFI) cerró el 13 de junio en 2.726 puntos, un avance del 6% semanal que lo dejó en su nivel más alto desde septiembre de 2024. No se trata de un salto aislado: el spot acumula seis semanas consecutivas de subas, en un contexto de demanda más firme de lo previsto y una gestión de capacidad que sigue condicionando la disponibilidad de bodega.
La dinámica responde a una combinación de factores que vienen alimentando la tendencia desde el segundo trimestre: una temporada alta anticipada, tensiones geopolíticas que afectan rutas clave y una política de las líneas marítimas orientada a sostener tarifas antes que a competir por volumen. Para el importador argentino, el dato relevante no es el índice en sí mismo, sino la velocidad con la que ese movimiento llega al costo final de cada contenedor.
Cuánto cuesta hoy llegar al Río de la Plata
Las dos rutas que concentran el abastecimiento desde Asia hacia la región marcaron registros que no se veían en casi dos años. La tarifa spot entre el norte de Asia y la costa oeste de Sudamérica (WCSA) alcanzó los US$7.800 por FEU al 9 de junio, con un alza semanal del 13% y su valor más alto en 22 meses. En paralelo, la ruta hacia la costa este de Sudamérica (ECSA) —la que define buena parte del costo de nacionalización para quien opera por los puertos del Río de la Plata— llegó a US$5.800 por FEU, un 3% por encima de la semana previa y el nivel más elevado desde septiembre de 2024.
La diferencia entre ambas costas importa para quien diversifica orígenes y destinos, pero la señal de fondo es común: el piso tarifario se corrió hacia arriba y la ventana de fletes bajos que predominó a comienzos de año quedó atrás.
El piso tarifario se corrió hacia arriba: planificar con los valores de marzo es la forma más rápida de quedar fuera de presupuesto.
Los recargos que ya están en el calendario
Más allá del spot, las navieras confirmaron recargos específicos que impactan de lleno en las próximas embarcaciones hacia la región:
- Hapag-Lloyd aplica un Peak Season Surcharge (PSS) desde el 15 de junio en los tráficos Far East hacia WCSA, ECSA, México, Centroamérica y Caribe, por US$500 por contenedor de 20’ y US$1.000 por contenedor de 40’.
- Maersk suma un Emergency Contingency Surcharge desde India y Pakistán: vigente desde el 1° de julio hacia ECSA y desde el 10 de julio hacia WCSA, con valores de hasta US$1.700 por contenedor en algunos orígenes.
- Se anticipan nuevos GRI (General Rate Increase) y recargos operativos adicionales según naviera y ruta, en línea con la práctica habitual de las líneas en ciclos de demanda firme.
Capacidad: el factor que sostiene la suba
El elemento que explica la solidez de esta tendencia no es solo la demanda, sino la administración de la oferta. Las navieras están aplicando una disciplina de capacidad más estricta en los servicios directos y redirigiendo buques hacia las rutas más rentables —entre ellas Sudamérica y el Mediterráneo—, donde los incrementos tarifarios han sido mayores. Esa asignación estratégica de bodega reduce los espacios disponibles y refuerza la presión sobre el precio.
Para el importador, el resultado práctico es doble: tarifas más altas y menor previsibilidad en la confirmación de espacios. En un escenario así, el costo de no reservar con anticipación deja de ser teórico y empieza a medirse en dólares por contenedor y en días de demora sobre la línea de producción.
Qué significa para los importadores
El ciclo de fletes bajos quedó atrás y conviene asumirlo en la planificación del segundo semestre. Un contenedor que en marzo se cotizaba muy por debajo de los valores actuales hoy puede sumar varios miles de dólares por la combinación de spot más alto y recargos de temporada. Para operaciones con márgenes ajustados, ese diferencial puede consumir buena parte de la rentabilidad de la importación.
Recomendamos revisar de inmediato los presupuestos de costeo que sigan apoyados en tarifas del primer trimestre, asegurar reservas de espacio con la mayor antelación posible y, cuando el volumen lo justifique, evaluar contratos de tarifa con las líneas para amortiguar la volatilidad del spot. Diversificar orígenes y ventanas de embarque ayuda a no quedar expuesto a un único pico tarifario.